UNA REFLEXIÓN SOBRE EL TERCIO DE VARAS (Por Fernando Marcet)

23 de Septiembre de 2009 | Publicado por Enrique Romero | Categorías: Varios, toros
picador

Interesante artículo que reflexiona sobre el tercio de varas, que sin duda marca y condiciona fuertemente el desarrollo de la lidia actual.

TERCIO DE VARAS

Propuesta de modificación de la suerte de varas por Fernando Marcet, gran aficionado y periodista taurino, que publica sus criticas en el portal Opinión y toros.

MI PROPUESTA PARA EL TERCIO DE VARAS

Hace mucho que el toro bravo dejó de ser el eje central de la Fiesta para convertirse en material descartable al servicio del lucimiento del torero de turno. Esta es una monumental verdad. Ninguna consideración ni respeto se le tiene al noble animal que sale al ruedo a pelear por su vida. Sin oportunidad de lucir sus calidades, es aniquilado en el primer encuentro con el picador quien, montado en un caballo blindado, le aplica el consabido y feroz unipuyazo, invariablemente trasero, metiendo antirreglamentariamente las cuerdas (Si, amigo lector, ha leído usted bien: antirreglamentariamente) con barreneo y metisaca incluídos, del cual el burel sale quebrantado, cayéndose. “Es blando de manos” es el común e injusto comentario de toreros y público. El segundo puyazo -cuando se da- sólo es para cumplir lo establecido para plazas de primera.
El tercio de varas así realizado no sirve para nada pues no permite apreciar la bravura ni condiciones del toro, en cambio, lo inutiliza para la lidia. No es extraño entonces que algunos toreros, como Castella en Lima, no permita que piquen a sus toros y que el ganadero, periodistas y público en general celebren el hecho y hasta lleguen a pedir se suprima la suerte de varas, tal como sucedió en la de última feria, el año pasado.
Pero, dejémoslo claro: Tan desatinado resulta plantear semejante propuesta como, también, permanecer indiferente frente a la manifiesta crisis de tan importante tercio.
¿Que hacer para recuperar la belleza del tercio de varas?
Para empezar, algo muy simple: Modificar la puya y colocar la cruceta entre la pirámide de acero y el encordelado; mucho mejor si es giratoria, como lo propuso Antonio Fernández Heredia Hache en 1905, porque facilitaría su acomodo al cuerpo del toro en el embroque.
Con esta simple modificación se haría cumplir el reglamento y la pica se realizaría sólo con la pirámide de acero porque, en el caso que no esté usted enterado, amigo lector, el encordelado no es puya, es tope. Siempre ha sido así y está establecido en todos los reglamentos taurinos del mundo desde Pepe-Hillo, que así lo consignó en su Tauromaquia de 1796, y en el novísimo de Andalucía que salió a la luz el año pasado. Que no se le use como tal, es otra cosa y el porqué se empezó a picar con el encordelado incluído, a partir del reglamento de 1917, está ampliamente explicado en mi artículo TERCIO DE VARAS V pero no puedo dejar de mencionar lo paradójico que resulta que en época de Pepe-Hillo, cuando los caballos no tenían peto y se lidiaban toros de mayor tamaño, edad y peso, la puya fuese cuatro veces menor que de la que se usa en los tiempos que corren. Cuando en 1928, diecisiete años después, se implantó el peto y se facilitó con ello el trabajo del picador, habría sido el momento de corregir semejante anomalía pero no se hizo así y en los siguientes reglamentos se optó por el camino equivocado de ir disminuyendo el número de varas de cuatro a tres y de tres a dos y una.
Reducir el tamaño de la puya permitiría aumentar el número de puyazos mínimos que, en mi opinión, no debería ser menos de tres (por eso de: “Al primer puyazo van todos los toros, al segundo los bravos y los tontos, al tercero sólo los bravos.”) pero podrían ser más, dependiendo de la calidad y bravura del toro. El tercio de varas cumpliría entonces su propósito y el espectáculo que brindaría el toro bravo, superior.
No se crea que el picar sólo con la pirámide es poca cosa porque está demostrado que la herida que produce una puya, a consecuencia del empuje del toro, es tres veces su tamaño.
Aparejada con esta modificación, la actitud y labor del picador tendría que ser igualmente opuesta a las que nos tiene acostumbrados. Al insuflar dignidad a su profesión, habría de picar en el morrillo, aguantando con la vara el empuje del toro para impedirle alcance su cabalgadura, para lo cual el peto debería ser anatómico y pegado al cuerpo -como una segunda piel protectora- diferente al exagerado blindaje que se usa actualmente. Demás está decir que los de a pié habrían de acudir al quite tan pronto el burel haya alcanzado al caballo para ponerlo nuevamente en suerte; el picador por su parte actuaría como si el caballo estuviera desprovisto de peto, es decir, no debería corregir el puyazo, barrenar ni aplicar el metisaca; por el contrario, producida la reunión, despediría al toro por delante del caballo y prepararía el siguiente puyazo.
Habría, debería, actuaría, despediría, condicionales que nos hace pensar en una meta por alcanzar por la que, sin embargo, debemos pugnar para que se haga realidad. El tercio de varas bien ejecutado es realmente bello, porque bello es el animal que lo protagoniza.

PIE DE PÁGINA
Datos históricos en relación a la variación del tamaño de la puya:
• Desde la época de Pepe Hillo (1796) hasta 1917 se picó sólo con el acero que sobresalía del encordelado que variaba de 2.5 a 3.5 centímetros.
• Desde 1917 a nuestros días la pirámide de acero tiene una altura aproximada de 2.5 centímetros.
• En 1917 el encordelado (con 6.0 centímetros de longitud) se adelgaza y deja de funcionar como tope con lo cual la puya crece a 8.5 centímetros.
• En 1962 se aumenta 1.5 cm el encordelado con lo cual la puya crece nuevmente y alcanza los 10.0 centímetros.
• En 1992, en Madrid y en todos los países imitadores como Perú, se reduce el largo del encordelado a 6.0 cm, (como era en 1917) y la puya queda en 8.5 centímetros.
• En el 2006, en el reglamento de Andalucía, el encordelado disminuye un centímetro y la puya queda en 7.5 centímetros.

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8 comentarios
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  1. Sinceramente creo que el cronista lleva toda la razón y sería bueno que la palabra FIESTA BRAVA, recupere integrante su significado y además creo que los primeros beneficiados serían los propios toreros ya que podrían ahormar al toro mejor que ahora, según la lidia que cada uno vaya a realizar al mismo, aumentando o disminuyendo el número de puyazos.

  2. Tienes razón, Juan. Además, yo creo que, de esta forma, no habría tantas críticas cuando se indulta un toro que ha demostrado su casta y su bravura en la muleta, ya que, si demuestra que lo es también en el tercio de varas (¿cuántos toros se han indultado con un simple picotazo en vez de un puyazo como es debido? Varios), y aguanta los puyazos (yo, por ejemplo, he visto a un Victorino bravo recibir tres), y demuestra su casta y bravura en ese tercio y en los restantes, sí que sería merecedor del indulto. Pero es la realidad, se está perdiendo un tercio de la lidia que, como muy bien define siempre el Maestro Ruiz Miguel, sirve para calibrar la bravura del toro para el resto de la lidia. Una pena.

  3. Ya era hora que el tema venga a la superficie,no se cuentan los toros que salen de varas en casi agonia,y cuanto mas bravo es,mas pica y menos lucimiento,mucho toro quiere y no puede,y al final es la Fiesta que se van a cargar.

  4. Bueno, Pepe, gran final de temporada en Valencia la que ha programado la empresa Serolo, ya que el próximo día 16 de octubre, viernes, ha programado un festival a beneficio de la Casa de Misericorida valenciana, con un gran cartel de figuras, que es éste: Manolo Manzanares y los diestros Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’, Enrique Ponce, José Mari Manzanares, El Fandi y Alejandro Talavante (Manolo Manzanares, a caballo). ¿Qué te parece, Pepe? Ojalá, Enrique, estéis en Valencia ese día para aportar vuestro granito de arena a esta causa tan bonita, porque es un cartel muy interesante. Espero tu opinión, Pepe. Saludos.

  5. Yo también, como aficionado, quisiera hacer una reflexión pública sobre el comportamiento de los denominados “aficionados” en las corridas toristas, como Victorino o Miúra, porque, la verdad, por lo que estoy leyendo en las páginas taurinas de Internet, en Logroño, hoy, tanto Fundi, que ha estado soberbio, una vez más, como Urdiales y Ferrera, que se han jugado también la vida con una peligrosísima victorinada, no han triunfado porque, una vez más, el “público” se ha puesto a favor de los toros en vez de valorar justamente como se merecen la hombría y la valentía de estos tres diestros, especialmente del MAESTRO Fundi, que ha sabido exprimir, por el pitón izquierdo, a un toro complicadísimo, la clásica alimaña de Victorino, pero se ha encontrado con la frialdad y la ignorancia del público riojano, vamos, una pena, por eso es la reflexión que hago: ¿por qué no se valora con la justicia que merecen a los toreros que se ponen delante de estos toros, como los tres de hoy, y sí se les da más importancia a los toros? Vamos, a mí me parece injusto eso, por esto tomo como claro ejemplo de cómo respetar a un torero al público de Sevilla, ya que, vamos a ver, ¿ustedes vieron al público de la Maestranza ponerse alguna vez a favor de un Miúra, por ejemplo? NO. Siempre ha sabido valorar el esfuerzo y la voluntad de los que se ponen delante de estos toros. POR FAVOR, SEÑORES AFICIONADOS: RESPETO Y COMPRENSIÓN PARA ESTOS TOREROS QUE SON CAPACES DE PONERSE DELANTE DE ESTOS TOROS Y SACARLES TODO EL PARTIDO, APROVECHANDO CUANDO SON BUENOS Y JUGÁNDOSE LA VIDA CUANDO NO LO SON.

  6. Y, de verdad, es vergonzoso que Telecinco se aproveche hasta de los apoderados de los toreros para obligarlos a entrar en ese concurso tan deleznable como es GH, porque, la verdad, me parece de muy poca vergüenza que un apoderado, por buscar fama y dinero, deje a un chaval, como Pablo Lechuga, a escasas horas de comparecer ante un público tan exigente como es el de Las Ventas, vamos, penoso. Ojalá Pablo encuentre a otra persona que sí lo respete como torero y como persona.

  7. Pues si juan jose, un gran festival taurino. Logicamente si por mi fuera quitaria a El Fandi y pondria cualquier otro, pero la felicidad no es completa. Ademas cuenta con el atractivo de Talavante, reacio a torear festivales y como no, por Espartaco, al que nunca he visto en directo en una plaza de toros. Y siempre por una causa noble, donde todos aportan sus toros gratuitamente y se ofrecen los matadores desinteresadamente. Me gustaria saber si los antitaurinos serian capaces de mover un dedo por este tipo de instituciones….

  8. Todos parece que nos quejamos de lo mismo, que si la puya es grande que si se usa mal etc, La verdad me gustaría ver un tercio de varaso , siquiera un solo picadorque citara al torode frente, dándole el pecho del caballo y que al aporximarse el toro le lanzara la vara alcanzándole en el morrilloy al mismo tiempo girando al caballo en elñ sentido contrario de la embestida. le diera la salida donde debería aguardar un subalterno para recoger al toro.
    Pero me temo que eso lo vieron mis abuelos y mis tatarabuelos yo me limito a ver como un carnicero, obedece las consignas de un matador y le asesta, al toro por supuesto un todo en uno incluyendo en ello pica, barrena, peso del picador y encima del percherón que monta y aún así vemos toros que son capaces de levantar semejante castillo del suelo y ponerlo patas arriba.
    ¿ Qué sería si no se nos hurtase el juego completo de un toro íntegro y en su poder? Seguramente las Figuritas del clavel se retirarían antes del paseíllo.
    VIVA LA FIESTA DE LOS TOROS, PERO VIVA CON TOROS NO CON MARMOLILLOS

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